
Guimerà se levanta en ladera sobre el río Corb, con las casas apiladas en terrazas y la torre del castillo cerrando la parte alta. El conjunto está protegido y se recorre a pie por calles estrechas y escalonadas que giran sobre sí mismas, con portales que aparecen a media cuesta y viviendas que aprovechan el desnivel para repartirse en tres y cuatro niveles encadenados. Junto al río hay casas rehabilitadas con acceso rodado hasta la puerta.
Un vaciado aquí se calcula con una variable que no aparece en ningún otro pueblo de la comarca: los escalones que separan el portal del punto donde puede esperar el vehículo. Ese recorrido se mide antes, tramo a tramo, sobre el vídeo y sobre el plano del pueblo, y se convierte en horas de equipo dentro del presupuesto. Con eso el importe se puede cerrar por escrito igual que en una calle llana.
Vaciados con fecha de firma o de entrega
La mayoría de encargos de Guimerà vienen de casas que llevaban décadas cerradas. Son viviendas heredadas por familias que se marcharon hace mucho, con propietarios en Barcelona, Tarragona o Lleida que un día deciden venderlas o rehabilitarlas y descubren que dentro sigue todo tal cual quedó. El segundo perfil es el del comprador que rehabilita para vivir o para alquilar y necesita la casa limpia antes de que entren los oficios.
El tercero es el de quien ya tiene aquí una segunda residencia y cambia de manos la propiedad, o simplemente ordena la cambra después de años. En los tres casos coordinar visitas presenciales es costoso, así que la valoración sobre imágenes resuelve mucho: alguien abre la casa una vez, graba los niveles y el recorrido hasta la explanada, y la familia recibe el documento con importe y fecha ese mismo día.
Casas altas y pisos de Guimerà que vaciamos
La casa medieval de Guimerà tiene muro de piedra, viga de madera y habitaciones pequeñas que se suceden una detrás de otra, muchas veces con dos o tres escalones entre ellas porque la roca manda. La escalera interior es estrecha y de tiro corto, a veces de caracol, y termina en una cambra con teja vista donde se guarda lo que llevaba generaciones sin bajar. Bastantes casas tienen además una bodega pequeña en el nivel inferior.
Ese encadenado obliga a trabajar con piezas manejables. El armario se desarma en la propia habitación y baja convertido en tableros, el somier viaja plegado, el sofá se abre cuando el giro lo exige y las cajas se llenan hasta la mitad para bajarlas por los escalones con seguridad. Todo eso está previsto en el cálculo, con el número de manos que hace falta arriba y las que reciben abajo, en la explanada donde espera el vehículo.
Calles escalonadas del núcleo
Casas apiladas de tres y cuatro niveles con acceso exclusivamente a pie.
Portales de la parte alta
Tramos con escalón donde el material baja con carro de mano y a hombro.
Explanada de la entrada del pueblo
Punto llano donde aguarda el camión y se concentra toda la carga.
Casas rehabilitadas junto al río
Viviendas con bodega, patio y acceso rodado hasta la misma puerta.
Desalojo de la casa por jornadas
El día se organiza al revés que en cualquier otro sitio. Primero se coloca el camión en la explanada de la entrada del pueblo y se monta allí la zona de clasificación y carga. Después sube el equipo con carros de mano y una furgoneta pequeña, que llega hasta donde el ancho de calle lo permite, y se establece la cadena: se llena arriba, se baja por los escalones en cargas cortas y se acumula en el punto intermedio antes del traslado final.
Arriba se protegen jambas, esquinas y el propio escalón de piedra antes de mover nada, y se vacía de la cambra hacia abajo. Como el ritmo es más pausado que en una calle llana, la jornada se planifica con el tiempo real que exige el recorrido, no con una media. Al cerrar se barre la casa entera y se devuelven las llaves en la fecha comprometida.
Fotos o vídeo del recorrido
Grabas cada estancia con los armarios abiertos y añades el desván, la bodega, el garaje y la galería. Dices en voz alta cuántas plantas tiene la vivienda y terminas en la calle, enfocando la puerta y el hueco donde podría esperar el camión.
Presupuesto cerrado y fecha
Recibes el importe con las partidas separadas —jornadas de equipo, viajes, horas de escalera y tasas de planta— y, dentro del mismo documento, el día de entrada y el día de entrega de llaves.
Jornada de vaciado con el equipo calculado
Llegamos a la hora acordada con la gente y el vehículo que salieron de tus imágenes, protegemos rellano, barandilla y peldaños, y bajamos separando desde el primer viaje.
Vivienda barrida y llaves devueltas
Al terminar barremos todas las estancias, hacemos fotos del antes y el después y devolvemos las llaves en mano dentro de la fecha firmada.
Retirada de trastos del desván y la bodega
De estas casas sale un contenido con mucho carácter: arcones, aparadores, mesas de labor, camas de hierro con jergón, baúles, cerámica, herramienta de oficio y hierro de campo. Buena parte tiene salida de reventa o de restauración, y en un pueblo con este movimiento de rehabilitación el mueble antiguo encuentra comprador con facilidad. Lo apartamos primero, lo enseñamos a la propiedad y su valor se resta del importe.
Después va lo demás. Los tablones y la madera suelta se separan, el metal se agrupa para pesarlo, el textil deteriorado y los colchones siguen su vía y los aparatos eléctricos se entregan a gestor autorizado con justificante. Los documentos, las fotografías y los objetos personales que aparecen en la cambra —que en casas cerradas tanto tiempo aparecen casi siempre— se guardan en cajas y se entregan a la familia intactos.
Coste según escalera, puerta y calle
Aquí la partida de acarreo es la protagonista y por eso se calcula con detalle en lugar de estimarse: metros de calle, número de escalones, ancho útil y punto hasta el que puede subir la furgoneta. Con esos cuatro datos salen las horas y el número de personas, y eso es lo que ves escrito. Una casa junto al río con acceso rodado se resuelve en una jornada; una de la parte alta con cuatro niveles pide dos y así se firma.
Graba la subida desde la explanada hasta tu portal y ya tendremos medio cálculo hecho. Mándanos ese recorrido desde contacto y mira mientras tanto qué incluye el encargo completo.
Preguntas frecuentes en Guimerà
¿Dónde puedo llevar yo mismo dos o tres muebles?
El Ajuntament de Tàrrega mantiene la deixalleria y un servicio de recogida de voluminosos con aviso previo, donde un particular puede dejar sus propios enseres siguiendo el calendario municipal. Es la vía adecuada cuando hablamos de un sofá y un par de sillas y tienes cómo bajarlos.
Para una vivienda entera el asunto cambia: hay que desmontar, bajar, clasificar por familias, transportar en varios viajes y documentar la entrega de cada fracción, y ahí entra nuestro encargo, con las jornadas y los portes ya calculados y con la fecha comprometida por escrito.
¿Tiene que estar alguien en casa durante el vaciado?
Basta con que alguien abra al empezar y recoja las llaves al terminar, y ni siquiera hace falta que sea la misma persona.
En las herencias del Urgell es lo habitual: los propietarios viven en Lleida, en Barcelona o fuera de Cataluña, y quien nos abre es un hermano, un vecino, el administrador de la finca o el agente que lleva la venta.
Para la valoración previa tampoco hace falta esperar a nadie, porque se hace sobre el vídeo que grabe quien tenga llave. Al acabar te mandamos las fotos de la vivienda ya barrida y te devolvemos el juego de llaves en mano a quien tú nos digas.
¿Tu vivienda está en Guimerà? Te pasamos importe y fecha por escrito
690 220 944