
Sant Eloi se extiende al pie del parque que le da nombre, la mancha de pinos que corona la ciudad por levante, y es el barrio donde Tàrrega creció a base de bloque. Las fincas se levantaron sobre todo en los sesenta y los setenta, con cuatro y cinco alturas, dos escaleras por edificio y pisos de setenta a noventa metros repartidos en pasillo: tres o cuatro dormitorios, cocina con office, galería cerrada al patio y trastero en el sótano o bajo cubierta.
Para un vaciado, este barrio es el reverso del casco. La calzada es holgada, hay hueco para dejar el vehículo delante del portal y buena parte de las fincas incorporaron cabina, así que la bajada deja de ser el cuello de botella. Aquí la cifra la mueven otras dos cosas: cuánto volumen guarda la vivienda después de treinta o cuarenta años de la misma familia, y qué hay dentro del trastero.
Vaciados con fecha de firma o de entrega
Los mensajes de Sant Eloi llegan con tres historias. La más frecuente es la de los hijos que trasladan a su padre o a su madre a una residencia o a casa de un hermano y tienen que dejar el piso listo para venderlo o alquilarlo. La segunda es la del contrato de alquiler que vence y del propietario que espera la vivienda despejada y barrida para devolver la fianza dentro de plazo. La tercera, la de la herencia con comprador ya interesado.
Casi siempre quien decide vive en Lleida, en Barcelona o más lejos y puede acercarse un fin de semana, no dos. Por eso la valoración se hace sobre el vídeo que grabe quien tenga llave, incluida la galería y el trastero del sótano, y por eso la fecha se aparta en cuanto aceptas el documento: así el viaje se hace una sola vez y coincide con la jornada de vaciado.
Casas altas y pisos de Sant Eloi que vaciamos
El piso característico de Sant Eloi conserva la distribución original: recibidor, pasillo largo, dormitorios en fila, salón a la calle y galería al patio, con armarios empotrados de puerta corredera y una despensa junto a la cocina. La galería suele hacer de segunda despensa y de cuarto de plancha, con congelador, lavadora, tendedero y estanterías, y es la pieza que más volumen añade sobre lo que se ve en el salón.
El acceso juega a favor. La cabina admite personas y carro, el rellano deja espacio para maniobrar y el portal tiene doble puerta que se puede calzar abierta durante la jornada. El armario de tres cuerpos se desarma igualmente en el rellano, porque el mueble entero no entra en cabina, pero todo lo demás baja de forma continua. Esa continuidad es la que permite cerrar una vivienda media en una sola jornada y comprometerlo por escrito.
Faldas del parque de Sant Eloi
Bloques de cuatro y cinco alturas con cabina y galería cerrada al patio.
Calles interiores del barrio
Fincas de dos escaleras, rellano ancho y trasteros en el sótano.
Ejes de subida hacia el parque
Calzada holgada y hueco para situar el vehículo pegado a la puerta.
Plantas bajas y entresuelos
Viviendas con patio propio y salida directa a la acera.
Desalojo de la casa por jornadas
El día se organiza alrededor de la cabina. Se pide a la comunidad la reserva del ascensor durante unas horas, se protege el suelo y las paredes de la cabina con manta, se calza el portal y se reparte el equipo: dos personas desmontando y llenando arriba y una recibiendo y clasificando abajo, junto al vehículo. Con ese reparto la bajada no se detiene y los viajes salen ordenados por familias de material.
El trastero se deja para el final, cuando la vivienda ya está despejada y hay sitio para clasificar, y con él se cierra la carga. Después se barren todas las estancias, galería y armarios ya vacíos incluidos, se envía el reportaje fotográfico del estado inicial y del final, y las llaves vuelven a la misma persona que nos las cedió, dentro del plazo que firmaste.
Fotos o vídeo del recorrido
Grabas cada estancia con los armarios abiertos y añades el desván, la bodega, el garaje y la galería. Dices en voz alta cuántas plantas tiene la vivienda y terminas en la calle, enfocando la puerta y el hueco donde podría esperar el camión.
Presupuesto cerrado y fecha
Recibes el importe con las partidas separadas —jornadas de equipo, viajes, horas de escalera y tasas de planta— y, dentro del mismo documento, el día de entrada y el día de entrega de llaves.
Jornada de vaciado con el equipo calculado
Llegamos a la hora acordada con la gente y el vehículo que salieron de tus imágenes, protegemos rellano, barandilla y peldaños, y bajamos separando desde el primer viaje.
Vivienda barrida y llaves devueltas
Al terminar barremos todas las estancias, hacemos fotos del antes y el después y devolvemos las llaves en mano dentro de la fecha firmada.
Retirada de trastos del desván y la bodega
De estos pisos sale el ajuar completo de una familia: dormitorios enteros con armario y cómoda, comedor con vitrina, sofás, colchones, lavadora, nevera, cocina, televisores y el congelador arcón de la galería. Se suman los libros, la vajilla de diario y la de los domingos, la ropa de armario y la de cama, y las cajas de fotografías que se apartan aparte para la familia antes de que salga nada.
El trastero es el comodín. Suele guardar bicicletas, maletas, esquís, herramienta, botes de pintura, muebles de la casa anterior y cajas selladas desde la mudanza. Los aparatos eléctricos se separan dentro de la vivienda y viajan a gestor autorizado con justificante, los envases con resto de pintura o disolvente se derivan aparte, el metal se pesa y el mobiliario que conserva uso busca segunda vida antes que planta.
Coste según escalera, puerta y calle
Aquí el acceso rebaja la cuenta sin discusión: cabina, rellano ancho y parada a pie de portal recortan las horas de la partida más cara, y eso se nota en el importe que firmas. Lo que la empuja hacia arriba es el volumen acumulado —una vivienda de cuarenta años guarda mucho más de lo que aparenta— y, sobre todo, un trastero lleno hasta el techo que nadie había medido.
Mándanos el vídeo con la galería y el trastero incluidos y sabremos si tu piso se resuelve en una jornada. Puedes ver el resto de barrios y pueblos donde entramos o escribirnos directamente desde contacto.
Preguntas frecuentes en Sant Eloi
¿Qué es un vaciado de piso?
Es el trabajo de dejar una vivienda completamente libre de contenido y en condiciones de entregarse, y abarca bastante más que llevarse los muebles.
Incluye retirar todo lo que hay en las estancias y en los anexos —desván, bodega, garaje, galería, balcón y armarios empotrados—, desmontar arriba lo que la escalera pide despiezar, clasificar en origen el metal, la madera, el textil y los aparatos eléctricos, dar salida de reutilización a lo que conserva uso, entregar el resto a gestor autorizado con su justificante, derivar aparte los aparatos con gas y los envases con resto de pintura o disolvente, y terminar con un barrido de todas las estancias y las fotos de entrega.
Los papeles, las joyas y los álbumes se apartan en cajas para la familia antes de que salga nada.
¿Cuánto se cobra por un vaciado de piso?
Por lo que vemos a diario en Tàrrega y su comarca, un piso pequeño con ascensor se mueve en el entorno de los trescientos cincuenta euros, una vivienda media ronda los quinientos o seiscientos, y una casa de varias plantas muy llena, con desván y bodega, se acerca a los mil doscientos.
Ahora bien, esa horquilla sirve para orientarse y nada más: lo que firmamos es un número concreto para tu vivienda, con las jornadas de equipo, los viajes, las horas de escalera y las tasas de planta separadas, y con el valor de lo recuperable ya descontado.
Ese número se calcula sobre tus imágenes y se mantiene hasta el último viaje del camión.
¿Tu vivienda está en Sant Eloi? Te pasamos importe y fecha por escrito
690 220 944